As a Caregiver, my Health Care Options are Limited

By Cheri P., Alachua County

I was laid off from my job six years ago. I looked into getting Medicaid that first year after being laid off, and while I was told that I qualified, I was informed that coverage had “not been extended” to my group yet. This was confusing and wasn’t explained to me well so I figured that if I kept trying, they might just tell me the same thing again. Sometime after that, I signed up for Obamacare and applied for the subsidy to help me pay for it. However, I wasn’t able to prove income because my responsibilities as my father’s caregiver for the past few years have grown more and more, causing me to have a hard time doing my job selling life insurance on the side. I ended up having to pay back $4000 in taxes in 2019 as a result, and my father had to help me with it because we’re in the same household. I decided to not even bother trying to get Obamacare again after that.


My father is 98 years old. He has dementia and it’s been getting worse over time. He’s still mobile and gets around pretty well, but I basically have to take care of him 24/7. I’m not really able to leave him alone. He interprets the time I am away as significantly longer than what it actually is, so he gets upset about it. I don’t get too many breaks, so I haven’t had many sales in the past year. However, I recently started taking my father to an adult day care for a few hours a week so that I could attend conference calls for work. If not, he automatically interrupts and starts asking questions about what I’m doing. This has been a helpful arrangement so far because I don’t have to worry about my father getting into any trouble while he’s at day care, which allows me to get some work done.


Before the pandemic, I visited the free UF mobile clinics for my health care for about three years because of my insurance issues. These clinics were open about four times a week and you just had to know where they were going on a particular day in order to visit. Nonetheless, while there are a lot of issues that can be treated at these clinics, there are some that can’t. One time, I went to one of the UF clinics for an issue I was having with my leg. They recommended that I go to the Emergency Room to get it seen, and my bill ended up at about $747.


Regarding dental services, I was actually included on my father’s dental program through Medicare Advantage last year. However, the prices that they were listing after they did the evaluation were just too high. It was $15 to go to the office, but most of the services got referred out to other dentists. It was $259 per quadrant to clean your teeth and $3000 for a root canal. The providers explained to me that the insurance company determined these prices and that it didn’t cover much because we were paying such a small amount for the coverage. So I ended up cancelling my coverage.


Since the pandemic started, I didn’t know when the health services provided by the UF mobile clinic would be offered again. I called the mobile clinic phone number last week to see if I would be able to somehow get my prescriptions for my cholesterol and blood pressure medications, and that’s when they told me that the Equal Access Clinic was open. Thankfully, they gave me the medication refills I needed. I came back to the Equal Access Clinic today because I’ve been having issues with thrush in my mouth, so they prescribed me medication to start to treat it. If I had health insurance, I think I might have gone to the doctor a little more often in the past few years.

Cheri - Story Narrative (Spanish)


Me despidieron de mi trabajo hace seis años. Exploré la posibilidad de obtener Medicaid ese primer año después de ser despedida, y aunque me dijeron que calificaba, me informaron que la cobertura “no se había extendido” a mi grupo todavía. Esto era confuso y no me lo explicaron bien, así que pensé que si seguía intentándolo, podrían volver a decirme lo mismo. Después de algún tiempo, me inscribí en Obamacare y solicité el subsidio para ayudarme a pagarlo. Sin embargo, no pude demostrar ingresos para continuar con ese seguro porque mis responsabilidades como cuidadora de mi padre durante los últimos años han crecido cada vez más. Eso me ha dificultado dedicar tiempo a mi trabajo vendiendo seguros de vida. Terminé teniendo que devolver $4000 en impuestos en el 2019 y mi padre tuvo que ayudarme porque estamos dentro de la misma unidad familiar. Decidí no aplicar o tratar de obtener Obamacare nuevamente después de eso.


​​Mi padre tiene 98 años. Tiene demencia y ha ido empeorando con el tiempo. Todavía se mueve bastante bien, pero básicamente tengo que cuidarlo las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Realmente no puedo dejarlo solo. En su mente, el tiempo que estoy por fuera se le hace mucho más largo de lo que realmente es y se enoja por eso. No tengo casi descanso y como resultado no he tenido muchas ventas en el último año. Sin embargo, recientemente comencé a llevar a mi padre a una guardería para adultos por algunas horas a la semana para poder asistir a las conferencias telefónicas de mi trabajo. Si no, me interrumpiría automáticamente y comenzaría a hacerme preguntas sobre lo que estoy haciendo. Este ha sido un arreglo útil hasta ahora porque no tengo que preocuparme de que mi padre se meta en problemas mientras está en la guardería y eso me da chance para trabajar.


Antes de la pandemia, visité las clínicas móviles gratuitas de la Universidad de la Florida (UF) para mi atención médica durante tres años debido a los problemas con mi seguro. Estas clínicas estaban abiertas aproximadamente cuatro veces por semana y solo tenía que saber a dónde iban ese día en particular para poder visitarlas. Aunque hay muchos problemas de salud que se pueden tratar en estas clínicas, hay algunos que no. Una vez, fui a una de las clínicas de UF por un problema que tenía con mi pierna. Me recomendaron que fuera a la sala de emergencia para que me la examinaran y mi factura terminó alrededor de $747.


Con respecto a servicios dentales, el año pasado me incluyeron en el programa dental de mi padre a través de Medicare Advantage. Sin embargo, los precios que presentaban después de hacer la evaluación eran demasiado altos. Eran $15 para ir al consultorio, pero la mayoría de los servicios se referían a otros dentistas. Eran $259 por cuadrante para una limpieza de dientes y $3000 para un tratamiento de conducto. Los proveedores me explicaron que la compañía de seguros determinaba estos precios y que no cubrían mucho porque estábamos pagando una cantidad tan pequeña por la cobertura. Así que terminé cancelando mi cobertura.


Desde que comenzó la pandemia, no sabía cuándo se ofrecerían nuevamente los servicios de salud de la clínica móvil de UF. Llamé al número de teléfono de la clínica móvil la semana pasada para ver si de alguna manera podría obtener las recetas para mis medicamentos para el colesterol y la presión arterial. Fue entonces cuando me dijeron que el Equal Access Clinic estaba abierto. Afortunadamente, me dieron los medicamentos que necesitaba. Regresé hoy al Equal Access Clinic porque he tenido problemas de candidiasis en mi boca y me acaban de recetar medicamentos para comenzar a tratarlo. Si tuviera seguro médico, creo que podría haber ido al médico un poco más a menudo en los últimos años.